jueves, 14 de agosto de 2008

Un sauce

He revisado los cuadernos de la niñez y ahí estabas tú, en todas mis historias y en todos los poemas que escribía entonces. Te transmuté en sauce por no decir tu nombre. Había algo en tí...una flexibilidad misteriosa, una inclinación de viento sobre lejanas riberas. Me pregunto quién serías realmente. De dónde vendrías.

Han pasado muchos años, muchos recuerdos, muchas personas a los que he olvidado. Pero tú, a quien deseé siempre y no quise nunca, permaneces en mi memoria. Cuando se produce una nueva despedida, siempre regreso a tu recuerdo como un explorador a un mapa que aún no ha conquistado. Preguntádome que hubiera sido si...

Pero en realidad no quiero. Y odio los jodidos sauces.

3 comentarios:

Alexandr dijo...

¿Era un sauce llorón?

Neathara dijo...

No lo era, aunque sí era de naturaleza lluviosa...pero era un puñetero insensible.

Alexandr dijo...

De naturaleza lluviosa...
Insensible...
¡Suena perversión!